欧浪新闻 · 2026/4/11 · Marta Gascón

Artemis II culmina su misión con un amerizaje perfecto tras llevar de nuevo astronautas a la Luna después de medio siglo

La cápsula Orion completa con éxito la reentrada tras más de diez días en el espacio profundo, en una operación crítica que marca el regreso humano a la Luna.

Artemis II culmina su misión con un amerizaje perfecto tras llevar de nuevo astronautas a la Luna después de medio siglo

Artemis II culmina su misión con un amerizaje perfecto tras llevar de nuevo astronautas a la Luna después de medio siglo Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.

La cápsula Orion completa con éxito la reentrada tras más de diez días en el espacio profundo, en una operación crítica que marca el regreso humano a la Luna.

Aterrizaje de la misión Artemis II de la NASA, en directo: última hora del regreso a la Tierra de la nave Orion desde Luna La misión Artemis II ha llegado a la Tierra con éxito.

Tras más de diez días en el espacio profundo y un recorrido de alrededor de 1,1 millones de kilómetros, la cápsula Orion ha completado su reentrada en la atmósfera antes de amerizar en el océano Pacífico, frente a la costa de California, en una operación que ha concentrado en apenas 13 minutos buena parte del riesgo de la misión.

El amerizaje pone fin a una misión histórica: la primera tripulada que ha viajado más allá de la órbita baja terrestre en más de medio siglo.

A bordo, Reid Wiseman, Victor Glover, Jeremy Hansen y Christina Koch han regresado tras haber sobrevolado la Luna y batido el récord de distancia alcanzada por seres humanos, alejándose hasta más de 406.000 kilómetros de la Tierra.

El momento clave del regreso ha sido la reentrada.

La cápsula Orion ha atravesado las capas altas de la atmósfera a velocidades cercanas a los 40.000 kilómetros por hora, lo que ha provocado un aumento extremo de la temperatura, por encima de los 2.500 grados, y ha convertido a la nave en una auténtica bola de fuego.

Pero el calor no ha sido el único desafío.

Durante la desaceleración, los astronautas han soportado fuerzas de hasta tres o cuatro veces la gravedad terrestre.

Tras días en microgravedad, su cuerpo se ha visto sometido a una presión repentina que ha multiplicado su peso y ha puesto a prueba su resistencia física.

A ello se ha sumado el conocido blackout, un apagón de comunicaciones de unos seis minutos provocado por la formación de plasma alrededor de la cápsula, que ha impedido cualquier contacto con la Tierra en el momento más crítico del descenso.