欧浪新闻 · 2026/7/8 · Noa de la Torre

Así intenta la Universidad española sobrevivir a la IA: "Nadie está preparado"

Que un supuesto gurú financiero como Amadeo Llados afirme que un título universitario es «un papel que no te asegura una puta mierda» –al fin y al cabo, dice,...

Así intenta la Universidad española sobrevivir a la IA: "Nadie está preparado"

Así intenta la Universidad española sobrevivir a la IA: "Nadie está preparado" Pedagogos y tecnólogos analizan el impacto de la inteligencia artificial generativa en el entorno educativo: "El modelo sigue siendo el de una sociedad de la segunda Revolución Industrial, cuando estamos ya en la cuarta" La IA ya está destruyendo empleos...

y no son los que esperábamos "La tecnología es una variable más de nuestra precariedad laboral" Que un supuesto gurú financiero como Amadeo Llados afirme que un título universitario es «un papel que no te asegura una puta mierda» –al fin y al cabo, dice, «no te prepara para saber generar dinero»– puede sonar a broma.

Pero que Palantir lance una beca de meritocracia para captar personal en los institutos sin que éste pise un campus es un desafío a la Universidad tradicional en toda regla.

Porque la empresa estadounidense que proporciona software de vigilancia basado en inteligencia artificial a ejércitos y agencias de espionaje tiene su propia propuesta para los jóvenes: «Evita las deudas.

Evita el adoctrinamiento.

Obtén el título de Palantir».

En definitiva, la compañía detrás del controvertido manifiesto para hacer de EEUU una república tecnológica, vista por muchos como ariete de la revolución tecnofascista en Occidente, aconseja olvidarse de la toga y el birrete.

«La Universidad está en una encrucijada muy seria», alerta Ricard Martínez, profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Valencia.

«Palantir es un ejemplo paradigmático de las multinacionales que están desplazando los títulos universitarios diciendo que la formación que les vale es la que dan ellas», insiste este experto en privacidad e IA.

Y, de hecho, advierte de que la Universidad se la juega «en términos de credibilidad, costes y competitividad» si da la espalda a la IA y no es capaz de surfear la ola que viene.

«Rechazar la IA solo por nuestras prevenciones respecto a los estudiantes deshonestos que la usan para copiar significa renunciar a su capacitación.

Significa dejar atrás a nuestro alumnado», comenta a propósito de un reto mucho mayor que el que supuso hace casi una década la captación de talento por parte de Apple, Google o IBM al margen del circuito académico clásico.