欧浪新闻 · 2026/4/20 · https://www.lavanguardia.com/autores/jordi-juan.html

Cómo acabar la guerra, por Jordi Juan

A 24 horas que acabe el alto el fuego acordado por Irán y Estados Unidos, el conflicto es un auténtico Dragon Khan porque las expectativas cambian continuamente. A la hora de es...

Cómo acabar la guerra, por Jordi Juan

Cómo acabar la guerra A 24 horas que acabe el alto el fuego acordado por Irán y Estados Unidos, el conflicto es un auténtico Dragon Khan porque las expectativas cambian continuamente.

A la hora de escribir este artículo, existen hoy más esperanzas que las que había ayer de que la tregua se pueda alargar por más tiempo y también parece que ambos países van a retomar el diálogo en Islamabad.

Los mediadores pakistaníes, que están haciendo méritos para el Nobel de la Paz, aunque su régimen no sea un dechado de democracia, tienen una misión muy compleja porque nadie quiere aparecer como perdedor de esta guerra.

Estamos ante la batalla del relato.

Donald Trump ya ha comprobado que va a ser muy difícil derrocar a la Guardia Republicana iraní solamente con bombardeos y que intentarlo mediante una invasión terrestre conlleva un riesgo de vidas humanas que no se puede permitir y que no sería aceptable para la sociedad americana.

De lo que se trata es de encontrar una fórmula en la que Trump pueda aparecer como triunfador de la contienda, aunque esté muy lejos de serlo.

Los iraníes, por su parte, saben que su mejor victoria es resistir y que están a punto de lograrlo si Estados Unidos cesa los combates.

El tercer país en discordia, Israel, querría seguir la guerra porque ha visto una oportunidad única para imponerse a su peor enemigo.

Beniamin Netanyahu va a salir reforzado de este conflicto y la línea de seguridad fronteriza que Israel necesita para frenar a sus enemigos va a ser mucho más amplia después de los bombardeos en Líbano.

Otra cosa muy diferente es la imagen del Gobierno israelí en el mundo, que cada vez es más negativa desde la invasión de Gaza.

La variabilidad del conflicto influye en los mercados, que cada día andan más mareados.

Los precios del petróleo y el gas, que habían bajado el viernes con la apertura del estrecho de Ormuz, volvieron a subir ayer cuando se conoció que el ejército estadounidense se incautó de un buque iraní en esta zona.