欧浪新闻 · 2026/5/4 · https://www.lavanguardia.com/autores/jordi-juan.html
Cómo tratar a Donald Trump
Lo que Merz debería saber
Cómo tratar a Donald Trump El boletín del director Lo que Merz debería saber Pocos presidentes de los Estados Unidos a lo largo de la historia han sido tan criticados y directamente insultados como lo está siendo Donald Trump.
Muchos de ustedes me dirán que se lo ha ganado a pulso con su actuación y sus decisiones.
Pero no deja de ser, sobre el papel, el hombre más poderoso del mundo y, por tanto, el resto de los mandatarios internacionales suelen actuar con cautela y prefieren llevarse bien con él y no crearle desaires innecesarios.
Es evidente que el israelí Beniamin Netanyahu tiene la matrícula de honor en la asignatura de saber ganarse su confianza.
En la actual legislatura se ha reunido al menos siete veces con Trump, en diversas visitas a Washington y Mar-a-Lago, y ha logrado alinearlo con sus posiciones.
Otro dirigente que no ha dudado en hacerle la pelota en público y en privado es el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, quien cree que la mejor estrategia para mantener a Estados Unidos dentro de la OTAN es seguirle el juego.
Recientemente, en la última reunión del Foro de Davos, afirmó a los periodistas: “Sé que no soy popular entre ustedes porque defiendo a Donald Trump, pero creo realmente que pueden estar contentos de que esté aquí porque ha forzado a Europa a enfrentarse a las consecuencias y asumir más responsabilidad sobre su propia defensa”.
En junio pasado, el propio Trump divulgó en su red social un mensaje privado de Rutte en el que este le escribía, imitando su manera de escribir con mayúsculas: “Lograrás algo que NINGÚN presidente estadounidense ha podido lograr en décadas.
Europa va a pagar A LO GRANDE, como debe ser, y será tu victoria”.
Luego lo remató refiriéndose a él como “papi” (daddy) aunque matizaría que esto fue debido a un problema de traducción.
A la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Layen, no se le han caído los anillos por tener que ir hasta Escocia a visitar a Trump en un campo de golf de su propiedad en julio pasado.
Lo mismo hizo el primer ministro británico Keir Starmer.