欧浪新闻 · 2026/6/21 · Quico Alsedo

El CGPJ examina a Peinado hoy mismo bajo presión del Gobierno

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) se dispone a la 9.00 horas de hoy a valorar una posible sanción por «falta grave» al juez Juan Carlos Peinado, por incluir...

El CGPJ examina a Peinado hoy mismo bajo presión del Gobierno

El CGPJ examina a Peinado hoy mismo bajo presión del Gobierno Decide este lunes si es «falta grave» sugerir que la Policía podría ayudar a huir a Begoña Gómez Tribunales Los plazos de la Audiencia de Madrid abocan a un juicio con jurado antes de las elecciones generales Justicia La cronología de indicios que señalan a Begoña Gómez: del "cambio radical en su trayectoria tras la investidura" a usar la "proximidad a Sánchez para impulsar" su carrera El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) se dispone a la 9.00 horas de hoy a valorar una posible sanción por «falta grave» al juez Juan Carlos Peinado, por incluir en su auto de apertura de juicio oral a Begoña Gómez, esposa de presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el siguiente argumento a la hora de justificar la retirada cautelar del pasaporte a Gómez para evitar que se fugue del país y se abstraiga de la acción de la Justicia: «Se alega, por el letrado de la acusada, que dada su condición de esposa del actual Presidente Del Gobierno, ello implica que en todo momento se encuentre custodiada por miembros de los Cuerpos de Seguridad Del Estado, pero [de] lo que no cabe duda es [de] que esos agentes, bien por iniciativa propia o siguiendo órdenes de sus superiores, pueden ser precisamente quienes colaboren para facilitar esa fuga».

Peinado, así, justificó la retirada del pasaporte en que los propios policías que custodian a Gómez pueden ser quienes la ayuden a huir, soliviantando a los sindicatos policiales, que salieron como un solo hombre a quejarse de «deslealtad institucional», y por supuesto al propio Gobierno, que tras semanas recibiendo insólitos reveses judiciales, con desgaste por momentos aparentemente insostenible, saludó el argumento de Peinado como agua de mayo, como la prueba del lawfare (instrumentalización y subversión de la Justicia con fines partidistas) que se ha convertido, tras la imputación del ex presidente Zapatero y la eclosión del caso Leire Díez, en el único salvavidas retórico de Moncloa.

El Gobierno, así, se dispuso a presionar de forma muy directa al Consejo General del Poder Judicial, dirigiendo su «más enérgica queja» a Isabel Perelló, su presidenta, para que sancione a Peinado y legitime así la argumentación de Moncloa desde que el magistrado arrancara la instrucción, y con la intención de extender metafóricamente el presunto agravio a los demás jueces que tienen al PSOE en su objetivo: la teoría de la persecución.

Así, después de que se conociera el auto en que Peinado imputa a Gómez tráfico de influencias, corrupción entre particulares, apropiación indebida y malversación de caudales públicos en la mañana del sábado, los propios sindicatos policiales, encabezados por Jupol y SUP (Sindicato Unificado de Policía) salieron pocas horas después a pedir al ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, que les defendiera.

Responsables tanto del SUP como de Jupol dejaban traslucir a preguntas de este periódico que no salían precisamente a defender a Gómez ante su impu...