欧浪新闻 · 2026/5/20 · https://www.lavanguardia.com/autores/juancarlos-merino.html
El Gobierno admite la gravedad de la acusación contra Zapatero, pero reitera que no hay pruebas
“El auto es serio, es sólido”, asumen en el Ejecutivo sobre la instrucción del juez Calama contra el ex presidente, y quitan el foco de la sospecha inicial sobre un objetivo pol...
El Gobierno admite la gravedad de la acusación contra Zapatero, pero reitera que no hay pruebas Bajo la sombra de la corrupción “El auto es serio, es sólido”, asumen en el Ejecutivo sobre la instrucción del juez Calama contra el ex presidente, y quitan el foco de la sospecha inicial sobre un objetivo político: “No es Peinado” Tras intentar parar el golpe a la carrera el mismo martes, con una primera reacción de defensa cerrada de José Luis Rodríguez Zapatero e incluso de cuestionamiento sobre el origen de la investigación judicial por una denuncia de Manos Limpias, sin siquiera haber leído el auto del juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama en toda su extensión -87 folios de letra menuda-, en el Ejecutivo han modulado este miércoles, en parte, su posición.
Así, han seguido defendiendo, como ha hecho hoy mismo Pedro Sánchez en el Congreso, la “inocencia” del ex presidente, y han insistido igualmente en que “el auto tiene indicios, pero no pruebas”.
No obstante, han reconocido la gravedad de las acusaciones judiciales, desmarcándose de la sospecha de ‘lawfare’, con una afirmación: “Calama no es Peinado”.
“El auto es serio”, han admitido fuentes del Gobierno tras un minucioso examen de la resolución de imputación contra Zapatero dictada por el juez Calama.
Y lo han desvinculado así de una operación judicial con meras intenciones políticas como la que los socialistas atribuyen a la instrucción del juez Juan Carlos Peinado contra la propia mujer del jefe del Ejecutivo, Begoña Gómez.
El Ejecutivo vinculó el martes la actuación judicial con la ofensiva de la derecha y la ultraderecha contra el Gobierno, y la dirección del PSOE incluso lo asimiló con “el que pueda hacer, que haga” de José María Aznar para tratar de derribar a Pedro Sánchez.
“Vamos a dejar a la justicia que haga su trabajo”, han zanjado este miércoles.
“Es un auto sólido, y hay un esfuerzo del juez indiscutible.
Vamos a ver dónde acaba la investigación, pero no hay pruebas concluyentes.
Vamos a esperar”, han alegado.
Ahora bien, en el Ejecutivo han asegurado que el auto de Calama “no es Peinado”, pero que “tampoco es Santos Cerdán”, en referencia al informe de la unidad central operativa de la Guardia Civil con el que el instructor del Tribunal Supremo, Leopoldo Puente, envió a prisión provisional en junio del 2025 al entonces secretario de organización del PSOE, Santos Cerdán.
Pese a las alarmas disparadas en la Moncloa en un primer momento, cuando el pasado martes se conoció la imputación de Zapatero, al tiempo que se producían los registros policiales de su despacho en la calle de Ferraz –justo enfrente de la sede del PSOE- y de la empresa de sus hijas, entre otras mercantiles, en el Ejecutivo han llamado a la “cautela”.