欧浪新闻 · 2026/6/10 · Candela Ibáñez
El pescador Jesús, 27 años rescatando cayucos, y otras historias que parten el alma en la tierra que pisa hoy León XIV
Con su histórico viaje a Canarias, León XIV desplazará hacia el archipiélago a las cámaras que persiguen su solideo y sotana blanca. Irá al muelle de Arguineguín para mirar...
El pescador Jesús, 27 años rescatando cayucos, y otras historias que parten el alma en la tierra que pisa hoy León XIV El Sumo Pontífice llega a a una isla marcada de norte a sur por la presión migratoria, la falta de recursos y un protocolo obsoleto.
Cumple el deseo de Francisco Cataluña Bernat Juliol, subprior de Montserrat: "El mensaje del Papa León XIV nos demuestra que la fe cristiana no tiene sentido sin una dimensión social" Directo Visita del papa León XIV a España Con su histórico viaje a Canarias, León XIV desplazará hacia el archipiélago a las cámaras que persiguen su solideo y sotana blanca.
Irá al muelle de Arguineguín para mirar a los ojos a los acallados y cumplir el deseo de Francisco.
Llega a una isla exhausta, donde no hay espacio para reubicar migrantes, donde profesores y alumnos sostienen la integración de menores migrantes, voluntarias no descansan para coser el ajuar de la Santa Misa y pescadores han encarnado la vieja imagen de pescador de hombres de San Pedro, incluso, remolcando en embarcaciones a muertos para que, al menos, pudieran recibir sepultura.
Todos esperan al Papa León XIV con entusiasmo y nervios, pero muestran cierto recelo a la llegada de figuras políticas, como Pedro Sánchez, que, en estos, años les han hecho sentir "olvidados".
Según datos del Ministerio de Migraciones, Gran Canaria alberga al 60% (2.600 niños) de los menores no acompañados del archipiélago.
El I.E.S Vega de Firgas, situado en el norte rural de la isla, cuenta con 54 migrantes africanos.
Sin medios ni recursos, más allá de los estándares aportados por Educación, el centro se ha reinventado.
A Samira y Alexander, ambos de 15 años, la oleada de nuevos compañeros les pilló en segundo de la ESO.
Tenían 13 años.
"Sólo pensaba que todos somos personas con sentimientos", dice el chaval, «ellos venían con una mochila emocional detrás y había que ayudar».
Samira recuerda sus primeros amigos migrantes: Abdulai y Samba.