欧浪新闻 · 2026/7/3 · Juanma Lamet

El PP da por superado el dilema de Vox "sin perder centralidad": "A España no le preocupa que gobernemos juntos"

A finales de 2025, el PP se planteó el nuevo ciclo electoral autonómico como una oportunidad de depender menos de Vox y multiplicar el castigo al PSOE. Lo segundo lo consiguió...

El PP da por superado el dilema de Vox "sin perder centralidad": "A España no le preocupa que gobernemos juntos"

El PP da por superado el dilema de Vox "sin perder centralidad": "A España no le preocupa que gobernemos juntos" Génova ve "embridada" la relación tras ceder en Andalucía y finiquita el debate de la prioridad nacional: "Es semántico" Andalucía Moreno limita el alcance de la 'prioridad nacional' pactada con Vox: "Es mentira que se vaya a dejar a migrantes sin sanidad o a los niños se los vaya a desescolarizar" Política El pacto andaluz asume una prioridad nacional descafeinada y marca el mínimo de los acuerdos entre PP y Vox A finales de 2025, el PP se planteó el nuevo ciclo electoral autonómico como una oportunidad de depender menos de Vox y multiplicar el castigo al PSOE.

Lo segundo lo consiguió con creces, ya que los socialistas tocaron suelo en Andalucía, Extremadura y Aragón.

Lo primero no, porque Vox es más influyente ahora que antes: vuelve a los gobiernos regionales y entra por primera vez en el gabinete de Juanma Moreno, que llamó a las urnas como barón de barones y estandarte moderado del PP, en busca de una mayoría absoluta preservara intacta «la vía andaluza».

Eso no ha ocurrido.

La realidad social y demoscópica de España es la que es y el PP se ha adaptado a ella con renovada querencia pragmática.

De hecho, ya lo hizo en febrero, cuando Alberto Núñez Feijóo publicó su «documento marco» para las negociaciones con Vox.

Se trata de una suerte de manual de instrucciones en el que los populares acotaron los límites de su relación con Vox.

Y que en los territorios y en la vieja guardia del PP consideran el giro estratégico más importante de los cuatro años y medio de presidencia de Feijóo.

¿Por qué?

Porque con ese documento se consagró un bloque operativo para la derecha y se sacó a Vox de la impugnación antipolítica del bipartidismo.

De «Vox contra PP y PSOE» se pasó «a PP y Vox contra Sánchez».

Eso sí, con un coste reputacional y de hemeroteca claro -sobre todo para Moreno- y con el riesgo de frenar el crecimiento de los populares en los caladeros templados que oscilan entre los dos grandes partidos.