欧浪新闻 · 2026/5/5 · Marta Moreno

El PSOE reduce a "chascarrillo" la declaración de Ábalos y no teme que su posible condena afecte a Sánchez: "Estamos tranquilos"

La reacción de los ministros socialistas no se ha centrado tanto en Ábalos como en Aldama, al que Bolaños ha denunciado por vulnerar su derecho al honor.

El PSOE reduce a "chascarrillo" la declaración de Ábalos y no teme que su posible condena afecte a Sánchez: "Estamos tranquilos"

El PSOE reduce a "chascarrillo" la declaración de Ábalos y no teme que su posible condena afecte a Sánchez: "Estamos tranquilos" Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.

La reacción de los ministros socialistas no se ha centrado tanto en Ábalos como en Aldama, al que Bolaños ha denunciado por vulnerar su derecho al honor.

Ábalos se arroga el papel de víctima y carga la responsabilidad en Koldo: "Por mi mano no pasó ninguna oferta de mascarillas" En el PSOE ya habían agotado el ritual del lamento antes incluso de ver al exministro José Luis Ábalos sentarse en el banquillo del Tribunal Supremo.

Durante semanas optaron por una prudencia calculada por si el que fuera secretario de Organización en Ferraz decidía o no abrir la puerta a revelaciones incómodas.

Sin embargo, tras su declaración de este lunes, en la dirección socialista dan por cerrado el capítulo con un diagnóstico que rebaja cualquier inquietud: todo habría quedado en el terreno del "chascarrillo" y el "salseo", sin derivadas políticas de calado.

Con ese relato ya asentado, el mensaje interno es de aparente calma, con "ganas" de que la justicia siga su curso, incluso si el procedimiento termina con la condena del exministro y ex mano derecha de Pedro Sánchez.

"Estamos tranquilos", zanjan desde la cúpula de Ferraz.

En el PSOE se asumió la imagen de José Luis Ábalos declarando ante el Tribunal Supremo por las presuntas irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia como un episodio incómodo, pero ya amortizado políticamente.

"Ya lloramos esa pena", señalan desde la Dirección socialista.

Sostienen que el impacto político del caso quedó atrás hace tiempo y que su comparecencia no estaba llamada a provocar sobresaltos internos ni daños adicionales, bajo la premisa reiterada de que "no hay nada" que comprometa al partido.

Así resumen las horas de declaración de Ábalos, como un trámite áspero, pero sin consecuencias relevantes, reducido en su lectura interna a una sucesión de "chascarrillos" más que a elementos que les afecten políticamente.

Ábalos centró su estrategia de defensa en desvincularse de la gestión de los contratos sanitarios, negar la percepción de comisiones, poner en cuestión las conclusiones de la Unidad Central Operativa (UCO) y confrontar el relato del empresario Víctor de Aldama.