欧浪新闻 · 2026/4/16 · Daniel Lozano
Espa�a, epicentro del pulso de las dos Am�ricas
La siguiente batalla ideol�gica ya tiene fecha: el domingo 7 de junio, cuando la candidata populista y derechista Keiko Fujimori se enfrentar� al izquierdista Roberto S�nchez,...
Espa�a, epicentro del pulso de las dos Am�ricas La lucha de bloques en Latinoam�rica se desplaza esta semana a nuestro pa�s, un actor que se ha hecho sitio por inter�s propio en el tablero geopol�tico americano.
Mar�a Corina visita Madrid mientras Lula o Petro arropan a S�nchez en Barcelona La siguiente batalla ideol�gica ya tiene fecha: el domingo 7 de junio, cuando la candidata populista y derechista Keiko Fujimori se enfrentar� al izquierdista Roberto S�nchez, heredero pol�tico del golpista marxista Pedro Castillo, o al trumpista Rafael L�pez Aliaga, antiguo alcalde de Lima.
Otro duelo electoral de extremos, cada vez m�s frecuente en las Am�ricas, que no s�lo dirimir� qui�n es el pr�ximo presidente del Per�; tambi�n servir� para desempatar el tablero geopol�tico de Sudam�rica, dividido entre el bloque conformado en torno a Donald Trump (y su actualizaci�n de la Doctrina Monroe) y la llamada Patria Grande (sue�o imposible de Sim�n Bol�var), de izquierdistas y revolucionarios.
Una pugna que marca hoy en d�a la lucha pol�tica continental y que esta semana se desplaza hasta Espa�a, un actor pol�tico que se ha hecho sitio por inter�s propio en el escenario geopol�tico americano.
Pedro S�nchez busca retroalimentarse con los principales mandatarios izquierdistas de la regi�n en beneficio de unos y otros, todos ellos muy necesitados.
Por un lado, el presidente del Gobierno espa�ol, l�der global del bloque autodenominado progresista, necesita convertir la pol�tica exterior en campo de batalla para reactivar a los votantes de izquierda.
Una estrategia muy apetecible para La Moncloa: importar y engrandecer la narrativa de las Am�ricas, marcada por extremismos, polarizaci�n y la presencia apabullante de Trump, el gran enemigo cuya confrontaci�n pol�tica aporta muchos r�ditos a todos ellos.
Sin duda, el mejor escenario posible para profundizar su perfil anti Trump, para enarbolar la bandera del "No a la guerra" y para enfrentar a la "ultraderecha", ya sea en Espa�a o en el continente americano.
La cumbre de Barcelona, que suma la Global Progressive Mobilisation (GPM) y la IV Reuni�n en Defensa de la Democracia, supone adem�s el final de la transici�n de S�nchez, que ha invadido buena parte del espacio ideol�gico de Pablo Iglesias en el continente.
Han transcurrido cinco a�os y medio desde que el entonces vicepresidente acudiera a Bolivia para apoyar la asunci�n del revolucionario Luis Arce (hoy en la c�rcel por corrupci�n) y para suscribir, con otros presidentes izquierdistas, un manifiesto "contra el golpismo de la ultraderecha".
Ninguno de los presentes se acord� entonces de las tres dictaduras revolucionarias de la regi�n, con Venezuela a la cabeza.
En ese momento, S�nchez todav�a se mov�a en los l�mites tradicionales de la Internacional Socialista, con sus aliados hist�ricos en la regi�n, incluidos varios partidos que forman parte de la Plataforma Unitaria venezolana, que lidera Mar�a Corina Machado.