欧浪新闻 · 2026/6/27 · Eduardo J. Castelao

España sobrevive a la extrema dureza de Uruguay y enfila los cruces como primera de grupo

Después de una tarde (madrugada en España) tonta, remolona, una tarde (madrugada en España) incómoda, áspera, con muy poco que ganar y bastante que perder, después de una...

España sobrevive a la extrema dureza de Uruguay y enfila los cruces como primera de grupo

España sobrevive a la extrema dureza de Uruguay y enfila los cruces como primera de grupo La selección, con un gol de Baena al borde del descanso, sorteó a base de oficio una sesión áspera a más no poder Yeremy y Nico Las secuelas de una batalla campal: "Nos hemos llevado algún palo de más" Grupo H Resultados y clasificación final Después de una tarde (madrugada en España) tonta, remolona, una tarde (madrugada en España) incómoda, áspera, con muy poco que ganar y bastante que perder, después de una tarde (madrugada en España), en fin, en la que la selección cumplió, sí, pero sin brillo, después de todo eso, ya sabe la campeona de Europa su camino en lo que resta de Mundial.

Venció a Uruguay, un rival que únicamente pudo oponer patadas, suciedad, una violencia grosera que sólo un árbitro horroroso, impropio de un Mundial, podía permitir.

Con este panorama, derivó España en un ejercicio de supervivencia que sigue dejando en el aire el estado real de este equipo.

Jugará el próximo jueves 2, a las 21.00 horas, contra el segundo del grupo de Argentina, que será Austria o Argelia, en Los Ángeles.

Ahí, al contrario que sucedía con Uruguay, ya no habrá red.

Tampoco tanto juego violento.

[Narración y estadísticas (0-1)] No fue el mejor partido pues para trasnochar, las cosas como son.

A las 2.00 de la madrugada en España debió de ser duro mantener los ojos abiertos.

Costó en directo, y eso que eran las seis de la tarde, con lo cual sentado en un sofá en mitad del verano español...

Porque este Uruguay-España fue una cosa bastante aburrida hasta que la Celeste lo agitó a base de mamporros.

El equipo de Bielsa tiene muy poco que ofrecer y España salió en una actitud extraña, un pelín pasota, un pelín confiada quizá.

No quiso entrar en las bravuconadas de los uruguayos, que encontraron en el juego violento el único argumento para discutir con su rival.