欧浪新闻 · 2026/4/18 · Luis N��ez-Villaveir�n

Homenajes a Zabaleta y pugna entre silbidos y "lo, lo, lo, lo" durante el himno de Espa�a en la final de Copa del Rey

Un tifo con un oso enfadado junto a un madro�o y la Copa del Rey con la leyenda «Una pasi�n, un campe�n» y una enorme efigie de Aitor Zabaleta destacaban en las...

Homenajes a Zabaleta y pugna entre silbidos y "lo, lo, lo, lo" durante el himno de Espa�a en la final de Copa del Rey

Copa del Rey Homenajes a Zabaleta y pugna entre silbidos y "lo, lo, lo, lo" durante el himno de Espa�a en la final de Copa del Rey Pese a la tensi�n previa por la historia entre Atl�tico y Real Sociedad, la previa del partido se sald� sin incidentes y con buen ambiente general Un tifo con un oso enfadado junto a un madro�o y la Copa del Rey con la leyenda �Una pasi�n, un campe�n� y una enorme efigie de Aitor Zabaleta destacaban en las gradas de La Cartuja antes de escuchar el himno ante la presencia del Rey Felipe VI.

Pugna entre silbidos y tarareo de �Lo, lo, lo,lo� en un estadio azul y rojo.

Los atl�ticos fueron mayor�a ante un unos txuri-urdin que tambi�n pitaron a los ex Le Normand y Sorloth.

Una final que comenz� desde muy pronto en Sevilla.

Caminaba Andr�s Serrano por Triana escoltado por los hermanos DeGregorio, Santiago y Javier, con la hija de Santiago como guardesa.

M�s de dos siglos entre los tres amigos.

Andr�s, con 86 a�os, 72 como abonado, y socio n�mero 80 del Atl�tico llevaba una camiseta de la generaci�n de Luis Aragon�s, con varios pins del club de sus diferentes �pocas.

Llegaron en AVE y andaban con miedo a la irregularidad de los rojiblancos.

�Con el Atleti nunca se sabe�, reflexionaba Andr�s para luego preguntar: ��C�mo puede ser que gane a los fuertes y pierda con los peque�os?�.

Su andar era lento, claro, por el calor que pegaba en Sevilla, 33 grados a la sombra.

Unos metros m�s adelante, les esperaba junto a la Catedral de Sevilla el grueso de los aficionados de la Real, unos 2.000, a los que su club recomend� juntarse sobre ese punto de la ciudad mientras que la afici�n rojiblanca, otros 2.000, hizo lo propio en la Alameda de H�rcules, lugar que hace un par de a�os vivi� una desagradable batalla campal en la final Athletic-Mallorca.

Intervenci�n de objetos Precisamente, en la calle Placentines, una de las v�as que dan acceso a la Catedral bajaban cantando un grupo reducido de integrantes del Frente Atl�tico hasta que se encontraron con la masa blanquiazul.