欧浪新闻 · 2026/4/17 · Antonio Pita
Israel mantendrá “todos los territorios” que ocupa en Líbano y seguirá demoliendo viviendas durante la tregua
“Aún no hemos terminado el trabajo”, recalca Netanyahu en el primer día de alto el fuego, con miles de desplazados libaneses volviendo a sus localidades en el sur
Israel mantendrá “todos los territorios” que ocupa en Líbano y seguirá demoliendo viviendas durante la tregua “Aún no hemos terminado el trabajo”, recalca Netanyahu en el primer día de alto el fuego, con miles de desplazados libaneses volviendo a sus localidades en el sur Miles de libaneses desplazados por la guerra intentan regresar a sus hogares en el sur, pese a los llamamiento de su Gobierno y de Hezbolá a la prudencia a ver antes cómo respira el alto el fuego con Israel, que cumple este viernes sus primeras horas y ha allanado la apertura total por Irán del estrecho de Ormuz.
La tregua de 10 días en Líbano transcurre con escasos incidentes desde que entró en vigor a medianoche (23.00 en la España peninsular).
El ejército libanés denunció “actos de agresión” de Israel en vulneración del alto el fuego —como un ataque con dron que causó un muerto— y Hezbolá anunció ataques a soldados israelíes en represalia.
Son tropas que “permanecerán en todos los territorios que ocupan” y seguirán demoliendo viviendas en las localidades fronterizas, ha adelantado su ministro de Defensa, Israel Katz.
Con 1,2 millones de desplazados tras mes y medio de órdenes israelíes, la autovía que conecta la capital, Beirut, con el sur de Líbano ha registrado desde primera hora atascos kilométricos.
Algunos coches transportan enseres y otros ondean la bandera amarilla de Hezbolá.
Los desplazados tratan de volver a sus hogares, pese a que algunos no existen, ya que el ejército de Israel ha demolido aldeas enteras en la franja que ocupa, la más próxima a la divisoria.
En una nueva reivindicación del monopolio estatal de las armas frente a Hezbolá y otras milicias, el presidente libanés, Joseph Aoun, ha señalado este viernes que “no habrá más fuerzas armadas que el ejército y las fuerzas de seguridad legítimas” para vigilar el regreso de los desplazados.
Miles de ellos provienen de localidades al sur del río Litani que el ejército israelí les ordenó evacuar, pero no controla.
El ministro Katz les ha advertido este viernes de que, si se reanudan las hostilidades, deberán abandonarlas de nuevo “para permitir la finalización de la misión”, ya que la zona acabará siendo “liberada de terroristas y armas” a través de “la vía diplomática” o de “la continuación de la actividad militar tras el alto el fuego”, la próxima semana.
Katz señaló, además, que Israel “mantiene y seguirá manteniendo todos los territorios que ha liberado y ocupado”.
En cualquier caso, el acuerdo —difundido a última hora del jueves por el Departamento de Estado de EE UU— ya confiere al ejército israelí algo similar a una carta blanca para bombardear objetivos de Hezbolá.