欧浪新闻 · 2026/4/18 · Carlos E. Cué
La izquierda internacional consagra a Sánchez: “Ha hecho algo extraordinario”
El presidente español rezuma optimismo en la cumbre de Barcelona: “El tiempo de la internacional ultraderechista ha llegado a su fin. Hay que recuperar el orgullo de ser de izqu...
La izquierda internacional consagra a Sánchez: “Ha hecho algo extraordinario” El presidente español rezuma optimismo en la cumbre de Barcelona: “El tiempo de la internacional ultraderechista ha llegado a su fin.
Hay que recuperar el orgullo de ser de izquierdas“ Nadie lo olvidó.
Uno detrás de otro, desde Lula, el gran referente histórico, el padre político de muchos, hasta Zohran Mamdani, la última gran estrella del progresismo mundial, pasando por promesas importantes de futuro como la italiana Elly Schlein o presidentas con enorme tirón electoral como la mexicana Claudia Sheinbaum...
todos tuvieron palabras de reconocimiento hacia Pedro Sánchez.
El español fue el gran protagonista de un fin de semana de inyección de moral en un progresismo internacional que vive un momento de debilidad, pero confía en poder recuperar espacio ahora que Donald Trump y sus aliados parecen empezar a perder fuerza.
Barcelona, ciudad fetiche para la izquierda, la única gran urbe española en la que en este momento todo el poder político -alcaldía, diputación, Generalitat- está en manos de los socialistas, se convirtió este sábado en el lugar ideal para que un madrileño como Sánchez, que sufre en su ciudad natal un fuerte acoso de una derecha muy crecida, consagrara ese liderazgo no solo de la izquierda europea, sino también como referente de la americana.
De hecho, el brasileño Lula, el mítico luchador brasileño, el obrero metalúrgico sin estudios que llegó a presidente de una potencia con 200 millones de habitantes, casi le ungió como una especie de pupilo político -aunque él insiste en broma a sus 80 años en que tiene un pacto para vivir 120-.
“Sánchez ha hecho algo extraordinario.
Los progresistas ahora somos muy pocos.
Pero él está logrando hacer crecer el rebaño”, declaró Lula tras reivindicar que hubiesen acudido a Barcelona, llamados por el presidente español, la mexicana Sheinbaum o el sudafricano Ramaphosa.
La imagen de Sánchez y Lula, solos en el escenario ante 5.000 entusiastas, con el brasileño levantando el brazo del español, marcó el final de la cumbre y una especie de traslado del legado.
En el entorno del presidente creen que esta cumbre en Barcelona logra ponerle imagen, sonido y recuerdo a algo que ellos ya ven hace meses y que vienen señalando como algo que no se acaba de percibir en España -donde el jefe del Ejecutivo sigue con enormes dificultades políticas y con las encuestas muy en contra-: el liderazgo internacional de Sánchez.