欧浪新闻 · 2026/6/1 · Alberto Rojas
La logística rusa, a tiro de dron: el Hornet ucraniano amenaza todas sus carreteras
Durante los últimos días, gracias a los vídeos que se cuelgan a diario en redes sociales, hemos visto un nuevo tipo de camuflaje aún inédito en esta guerra: rayas blancas y...
La logística rusa, a tiro de dron: el Hornet ucraniano amenaza todas sus carreteras Un aparato diseñado en EEUU y entrenado con inteligencia artificial deja Crimea sin gasolina y acaba con cientos de camiones militares de transporte Guerra en Europa Los drones de Ucrania profanan el santuario defensivo de Moscú Guerra en Europa Los misiles rusos congelan Ucrania: "Ni perdón ni rendición" Durante los últimos días, gracias a los vídeos que se cuelgan a diario en redes sociales, hemos visto un nuevo tipo de camuflaje aún inédito en esta guerra: rayas blancas y gruesas sobre camiones y vehículos militares rusos.
El color, aplicado como si fuera el lomo de una cebra, podría ser intesesante en invierno para hacerse indistinguible en la nieve, pero no se pinta para despistar al ojo humano.
A quién se pretende confundir es a la inteligencia artificial con la que los ucranianos están empezando a entrenar a sus drones kamikaze de media distancia.
Gracias a uno de los desarrollos tecnológicos actuales más disruptores, los drones Hornet, diseñados por la empresa estadounidense Perennial Autonomy, propiedad de Eric Schmidt, el ex consejero delegado de Google, Ucrania está logrando hacer un gran daño a la logística rusa que abastece el frente de baralla.
Capaz de alcanzar los 150 kilómetros de distancia (en sus primeras versiones, que se mejoran semana a semana), todo camión de munición, cisterna o góndola (para transportar blindados) es destruido por estos aparatos de ala fija, con inteligencia artificial integrada para seleccionar los blancos, que se han convertido en la última pesadilla del ejército ruso.
Los objetivos ucranianos se multiplican: este fin de semana, drones de media y larga distancia destruyeron dos bombarderos estratégicos rusos Tu-142 de ataque antisubmarino en el aeródromo de Taganrog, dos enormes aparatos con capacidades nucleares similares a los reventados en la operación Tela de araña de junio de 2025.
Además, los drones ucranianos alcanzaron un valioso lanzador de misiles balísticos Iskander en la región de Rostov y la refinería de Saratov, a 700 kilómetros del frente, que ayer ardía tras los bombarderos.
¿Qué efecto puede tener esta oleada de ataques a la logística?
Pues inmediato.
Las contramedidas que Rusia puede oponer son lentas y costosas, como cubrir todas las carreteras de Crimea hasta Mariupol con redes antidrones (como ya ha hecho Ucrania en el Donbás).
El cerebro de la máquina Todo este sistema de ataque en profundidad de Ucrania, que está consiguiendo igualar e incluso superar al que posee Rusia, se sirve del software Prisma de la empresa estadounidense Palantir, como desvela el canal CNN en un reportaje reciente.
Esta inteligencia artificial engulle miles de parámetros en tiempo real para encontrar las mejores rutas posibles para los drones ucranianos dentro del espacio aéreo ruso, aprendiendo cada vez más con los datos obtenidos tras cada incursión.