欧浪新闻 · 2026/4/13 · Irene Dorta
Los controvertidos mensajes del juez Peinado al procesar a Begoña Gómez: de Fernando VII a “esposa de”
El instructor acerca al banquillo a Begoña Gómez apuntando a la participación de más personas de La Moncloa tras una instrucción de dos años
Los controvertidos mensajes del juez Peinado al procesar a Begoña Gómez: de Fernando VII a “esposa de” El instructor acerca al banquillo a Begoña Gómez apuntando a la participación de más personas de La Moncloa tras una instrucción de dos años El juez Juan Carlos Peinado ha investigado durante dos años a la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, en una causa que ha estado marcada por decisiones controvertidas y escritos con frases grandilocuentes.
El magistrado llegó a decir en una de sus resoluciones tras la toma de declaración al presidente del Gobierno que podía sacar “conclusiones” del “silencio” de Pedro Sánchez y trató de escalar la investigación hasta la imputación del ministro de Presidencia, Justicia y Relación con las Cortes, Félix Bolaños.
Un paso que el Tribunal Supremo frenó en seco.
El auto de 39 páginas conocido este lunes es el equivalente al procesamiento de Begoña Gómez en una causa por jurado popular y propone sentar en el banquillo a la esposa del presidente por cuatro delitos.
El escrito no se aleja del estilo del instructor y contiene también mensajes crípticos y recados controvertidos.
La condición de “esposa de”.
El juez basa el auto con el que acerca al banquillo a Begoña Gómez en que el desarrollo de la actividad laboral de la esposa del presidente del Gobierno despegó una vez él ocupó la Moncloa.
Lo cierto es que Gómez ya trabajaba con la Universidad Complutense desde el año 2013, años antes de la llegada de Sánchez a la presidencia del Gobierno, pero el magistrado remarca que su “actividad privada” despegó a partir de 2019 cuando Sánchez llegó al cargo y se creó la cátedra extraordinaria de Transformación Social y Competitiva y un máster con el mismo nombre.
Peinado llega a exponer que “la sola condición de ‘esposa de” ya sirvió supuestamente a Gómez para lograr reuniones al más alto nivel que pudieran financiar su cátedra.
La defensa de Gómez lo refuta y señala que desde que su marido accedió al cargo “dejó su actividad privada mucho más rentable, quedándose únicamente” con la actividad en la Complutense por la que cobraba 15.000 euros anuales.
La cátedra era gratuita y cobraba por las clases impartidas en el máster.
La “presión moral”.