欧浪新闻 · 2026/6/6 · https://www.lavanguardia.com/autores/francesco-olivo.html

Medio millón de jóvenes arropan al Papa en su primera gran noche madrileña

En la vigilia, recordó su experiencia como misionero y animó a los jóvenes a buscar ejemplos de vida creíbles

Medio millón de jóvenes arropan al Papa en su primera gran noche madrileña

Medio millón de jóvenes arropan al Papa en su primera gran noche madrileña Visita del Pontífice En la vigilia, recordó su experiencia como misionero y animó a los jóvenes a buscar ejemplos de vida creíbles Visita del Papa a Madrid, en directo El primer verdadero baño de masas de León XIV en Madrid llegó por la noche, con la vigilia organizada en la plaza de Lima, a la sombra del Santiago Bernabéu.

La Policía Nacional cifró la asistencia en unas 500.000 personas llegadas de distintos puntos de España.

Entre ellas resonaron cánticos que parecían rescatados de otras épocas: “¡Esta es la juventud del Papa!”.

El Pontífice recorrió el paseo de la Castellana a bordo del papamóvil entre una multitud entusiasta.

Incluso desde los edificios cercanos al estadio, cuyos vecinos suelen ser especialmente sensibles al ruido y han protagonizado una larga batalla judicial contra los conciertos del Bernabéu impulsados por Florentino Pérez, muchos participaron en la fiesta colgando banderas españolas y enseñas amarillas con el rostro del obispo de Roma.

Esta vez soportaron durante horas un estruendo que en otras circunstancias habría provocado protestas, aunque quizá el espíritu cristiano ayudó a sobrellevarlo.

Prevost aprovechó la ocasión para recorrer algunos episodios de su propia biografía espiritual, como misionero y obispo en Perú En un formato de preguntas y respuestas ya habitual en los encuentros papales con jóvenes desde tiempos de Francisco, León XIV les dejó un mensaje sencillo: para cambiar el mundo no hace falta ser influencer, sino personas auténticamente humanas y creíbles.

“La misión que os confío es precisamente esta: que seáis humanos.

Sí, ¡sed humanos!”, afirmó.

Prevost aprovechó la ocasión para recorrer algunos episodios de su propia biografía espiritual.

Recordó en particular los años vividos en Perú como misionero y después como obispo.

Aseguró que conserva sobre todo el testimonio de fe de un pueblo marcado por muchas dificultades, pero lleno de esperanza.