欧浪新闻 · 2026/6/3 · El Mundo
Mercedes González, el tentáculo del sanchismo clavado en la Guardia Civil
Mercedes González (Madrid, 1975) es una mujer con «sello PSOE» en la frente. Así la definió Pepu Hernández, quien fuera cabeza de lista en las municipales por...
Mercedes González, el tentáculo del sanchismo clavado en la Guardia Civil Socialista y fiel a Pedro Sánchez hasta la médula, la directora general del Instituto Armado está en el punto de mira del juez Pedraz por su vinculación con las cloacas del PSOE Investigación EL MUNDO accede al sumario de la cloaca del PSOE: la UCO concluye que estaba "dirigida" por Cerdán y Leire Díez para "proteger los intereses del presidente del Gobierno" 'Caso cloacas' Mandos de Interior ordenaron al jefe de la UCO "ponerse de perfil" en investigaciones como la del hermano de Pedro Sánchez y que en uno de sus informes "no hubiera nada" Mercedes González (Madrid, 1975) es una mujer con «sello PSOE» en la frente.
Así la definió Pepu Hernández, quien fuera cabeza de lista en las municipales por Madrid de 2019, cuando la escogió como número dos.
Ella era concejala del Ayuntamiento y portavoz de Urbanismo, había dirigido su campaña y, además, y sobre todo, era tentáculo de Pedro Sánchez en la capital.
Ni Hernández ni ella demostraron tener gran tirón electoral.
En 2021 dio el gran salto.
El presidente la escogió como delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid sustituyendo a José Manuel Franco.
Dos años estuvo en el puesto como correa de transmisión de La Moncloa en un territorio que ya dominaba Isabel Díaz Ayuso.
El encargo era, como explicaban en su equipo, responder oportunamente a las «coces» que el presidente recibiera de la lideresa «estrella».
González se empleó a fondo cumpliendo con el cometido y alimentando así una fama de guerrera.
Y de ahí, primera parada como meritoria en puesto de relumbrón: directora general de la Guardia Civil.
El sillón había quedado vacío tras la dimisión de María Gámez, señalada por un caso de corrupción relacionado con los ERE de Andalucía que afectaba a su marido.
Su nombramiento, entonces, suscitó asombro y un cierto revuelo: su formación como licenciada en periodismo, especializada en comunicación de instituciones públicas, no era para muchos el más apropiado para el cargo.