欧浪新闻 · 2026/5/7 · Quico Alsedo

Miedo y hartazgo en el puerto canario del hantavirus: "Siempre traen a Canarias lo que nadie quiere"

«Qué vienes, ¿por lo de los termalgines esos para los de Cabo Verde? Jajajaja». Los tres estibadores de la empresa Boluda se lo toman, clásicos básicos canarios, a...

Miedo y hartazgo en el puerto canario del hantavirus: "Siempre traen a Canarias lo que nadie quiere"

Miedo y hartazgo en el puerto canario del hantavirus: "Siempre traen a Canarias lo que nadie quiere" Vecinos y trabajadores de Granadilla de Abona se resignan ante la llegada del barco: "Somos la última mierda" Sanidad El hantavirus pone ya rumbo a España, "obligada moral y legal": "Tenemos músculo para ello" Consultorio Qué es el Hantavirus: cómo se contagia, tasa de mortalidad y cuáles son los síntomas del virus «Qué vienes, ¿por lo de los termalgines esos para los de Cabo Verde?

Jajajaja».

Los tres estibadores de la empresa Boluda se lo toman, clásicos básicos canarios, a chirigota.

Pero no les hace exactamente gracia, aunque no pierden la sonrisa: «Somos la última mierda, nos mandan lo que nadie quiere...

Al menos al Gobierno le darán algún dinero por esto, ¿no?

Porque lo que es a nosotros...

Jajaja».

Los tres ríen a gusto después de cargar chatarra de sol a sol en el enorme Lonneberg, una mole de más de 150 metros de largo.

Que se queda pequeña al lado, un poquito más allá, del Pacific Prospect, una especie de Santiago Bernabéu flotante con bandera de Hong Kong, en el que tres grúas del propio barco izan palas de molinos de viento de 100 metros de largo.

El puerto de Granadilla de Abona, en el sur de Tenerife, es en esta nublada tarde un no lugar de libro: una dársena enorme, kilométrica, pero medio vacía -apenas tres barcos atracados donde cabrían 10 o 12-, a la que el planeta entero mirará con pavor el sábado próximo.

Cuando aquí llegue el MV Hondius holandés, y con él, y sus 147 pasajeros, el hantavirus que ya ha matado a tres personas, infectado a otras siete y, lo más importante, asustado a medio planeta.

Porque el elemento más importante de esta historia no estará realmente aquí, pero sí en la mente de todos.