欧浪新闻 · 2026/5/26 · Juanma Lamet
Moncloa se prepara para un calvario "largo" por Zapatero: "El Gobierno tiene cinco tiros en el estómago"
Esta vez sí, la legislatura pisa los terrenos de la fatalidad. La amenaza existencial del proyecto de Sánchez es real. Se conjuga aún en condicional, pero es real. Con el poder...
Moncloa se prepara para un calvario "largo" por Zapatero: "El Gobierno tiene cinco tiros en el estómago" El Ejecutivo reconoce que no puede escapar del caso del ex presidente: "Hay evidencias suficientes de que se ha rodeado mal.
Esto es desesperante" Política Page pide a Sánchez elecciones ya o que se someta a una cuestión de confianza: "Es el momento de mayor riesgo para el PSOE de toda la democracia" Gobierno Sánchez se refugia en su agenda internacional con un baño de masas en la FAO en plena tormenta por el caso Zapatero y la citación de Peinado a su mujer Esta vez sí, la legislatura pisa los terrenos de la fatalidad.
La amenaza existencial del proyecto de Sánchez es real.
Se conjuga aún en condicional, pero es real.
Con el poder sobre el tapete del caso Zapatero, se acumulan las señales que conducen al fin de ciclo: el desgaste por la trama en torno a Ábalos, el shock de Cerdán, la investigación a Begoña Gómez y a David Sánchez, la fatiga de los socios parlamentarios, las derrotas regionales o el «SOS» de los alcaldes del PSOE para no concurrir ellos con un motor nacional gripado.
De todos los problemas de Sánchez, la imputación del ex presidente por presunta corrupción es el mayor.
Lo reconocen en Moncloa.
Quién le iba a decir al presidente que la amenaza de descabello le iba a venir de su gran ascendente sentimental y electoral.
De su Obi-Wan Kenobi político: a la vez maestro y negociador.
Zapatero es el pilar de carga de esa España plurinacional que no acaba de consumarse, pero que al menos tiene mayoría en el Congreso.
Y va tirando.
Si cae él, la legislatura entrará en los minutos de la basura: a Bambi lo espera la derecha en el foso de los leones, dispuesta a cortarle con su cimitarra el cuello político, como cuando estas mismas cosas las escribía Raúl del Pozo en el segundo mandato de Zapatero.