欧浪新闻 · 2026/7/11 · Esther Gómez

"Nos quedamos aquí, no tenemos a donde ir", jubilados británicos que resisten pese al desalojo

«Nos quedamos aquí, no tenemos a donde ir», comenta Julie, una jubilada de Birmingham (Reino Unido) que se aloja junto a su marido en el camping de Los Gallardos...

"Nos quedamos aquí, no tenemos a donde ir", jubilados británicos que resisten pese al desalojo

"Nos quedamos aquí, no tenemos a donde ir", jubilados británicos que resisten pese al desalojo El recinto está prácticamente vacío y no hay ninguna actividad.

Las caravanas están cerradas y en las terrazas de las viviendas no hay niños jugando ni grupos de amigos charlando animadamente Testigo Directo Desde el centro de mando que lucha contra el incendio mortal en Los Gallardos: "Avisamos puerta por puerta" Andalucía Las víctimas del incendio de Los Gallardos trataron de escapar por una rambla que se convirtió en una "verdadera trampa": seis coches quemados y un camino de tierra sin salida «Nos quedamos aquí, no tenemos a donde ir», comenta Julie, una jubilada de Birmingham (Reino Unido) que se aloja junto a su marido en el camping de Los Gallardos (Almería), desalojado por la Guardia Civil la noche del jueves ante la proximidad del fuego.

Ellos, como miles de europeos, encontraron en estas tierras el lugar donde instalarse en su retiro dorado.

Un paraíso convertido en infierno por la fuerza de las llamas.

El recinto está prácticamente vacío y no hay ninguna actividad.

Las caravanas están cerradas y en las terrazas de las viviendas no hay niños jugando ni grupos de amigos charlando animadamente.

El silencio del atardecer solo lo quiebra el rugir de los motores de los helicópteros y los aviones que trabajan en la extinción del incendio y que apuran las últimas horas de luz ya que con la llegada de la noche habrán de dejar de volar.

A no mucha distancia de las caravanas el fuego sigue arrasando el monte, desde la parcela que ocupan Julie y su marido se pueden ver perfectamente las llamas y pequeños puntos naranjas que confirman que el incendio todavía continúa activo.

En el momento del desalojo, en el camping se hospedaban alrededor de 500 personas, la mayoría británicos, explica a EL MUNDO Tia, una empleada del establecimiento, que antes de marcharse ha ido puerta por puerta informando a quienes como Julie insisten en quedarse, que el riesgo aún no ha pasado.

Su preocupación y la de su jefe, comenta, «es que todo el mundo esté a salvo».

Este matrimonio de Birmingham, como muchos de sus compatriotas, ha elegido la costa española para retirarse.

Después de años pasando sus vacaciones en el litoral almeriense, se han decidido a comprar una propiedad en él.