欧浪新闻 · 2026/7/5 · Lucía Méndez

PP y Vox cambian a la fuerza: Feijóo admite que no puede solo y Abascal abraza la institucionalidad

«El último año, pero sobre todo estos seis meses largos de elecciones encadenadas, nos hemos peleado, hemos reflexionado juntos, nos hemos hablado mucho, hemos discrepado,...

PP y Vox cambian a la fuerza: Feijóo admite que no puede solo y Abascal abraza la institucionalidad

PP y Vox cambian a la fuerza: Feijóo admite que no puede solo y Abascal abraza la institucionalidad El pacto de Gobierno en Andalucía es el cuarto de la temporada electoral tras los de Extremadura, Aragón y Castilla y León Política El PP da por superado el dilema de Vox "sin perder centralidad": "A España no le preocupa que gobernemos juntos" Andalucía El pacto entre PP y Vox incluye 1.300 millones en rebajas fiscales, nuevos conciertos en Bachillerato y recorte de las subvenciones para los agentes sociales «El último año, pero sobre todo estos seis meses largos de elecciones encadenadas, nos hemos peleado, hemos reflexionado juntos, nos hemos hablado mucho, hemos discrepado, estuvimos a punto de romper algunas veces, hemos pactado incluso las discrepancias.

Gracias a todo eso, hemos construido un espacio de confianza que antes ni existía.

No vamos a decir que nos llevamos de maravilla, siguen existiendo muchas diferencias entre los dos partidos, y la relación es mejor con los presidentes autonómicos y Vox que entre Génova y el equipo de Santiago Abascal.

Pero por encima de todo, los dos partidos hemos llegado a la conclusión de que nuestro objetivo único, ahora mismo, es echar a Sánchez, a ese objetivo hay que subordinar todo lo demás».

Así es cómo fuentes del PP y Vox ponen palabras al estado de ánimo que se respira en ambos partidos después de firmar el último acuerdo para un Gobierno de coalición en Andalucía.

Junto con Extremadura, Aragón y Castilla y León.

Juanma Moreno era la última frontera que a Vox le quedaba por derribar y lo ha hecho.

El PP ha pagado a precio de oro los dos escaños que le faltaban para la investidura de Moreno.

Una investidura de sabor amargo y rostro triste.

Moreno -que hoy tomará posesión de su cargo por tercera vez- no disimuló su estado de ánimo, ya que la vía andaluza de su relato político no incluía gobernar con Vox.

El líder andaluz se había convertido en el principal objetivo a batir por parte de Abascal y Vox no aflojó en su negociación.

Le obligó a asumir la «prioridad nacional» y a cederle una vicepresidencia, con el Turismo como la joya de la Corona, y dos consejerías.