欧浪新闻 · 2026/5/3 · Carmen Morán Breña

Regularización de migrantes: “Tener papeles nos salva la vida”

Los extranjeros sin papeles sueñan ya con trabajar legalmente, cobrar más y viajar para abrazar a sus hijos

Regularización de migrantes: “Tener papeles nos salva la vida”

Regularización de migrantes: “Tener papeles nos salva la vida” Los extranjeros sin papeles sueñan ya con trabajar legalmente, cobrar más y viajar para abrazar a sus hijos “Esta ley nos salva la vida”.

Seis palabras explican el sentir de cientos de miles de migrantes y refugiados que estos días se afanan en formalizar sus papeles para obtener un permiso de residencia y trabajo que les cambie esa vida de pesares y clandestinidad por una de libertad y derechos.

Lo decía Othmane Nahi, un marroquí de 36 años que lleva 10 de campaña agrícola en campaña agrícola por media España sin haber podido nunca regularizar su situación, algo recurrente entre los temporeros.

La salvadoreña Angélica María Victoriano también tiene un sueño: estudiar inglés; y Elena Pérez cuenta los días para regresar a Honduras y abrazar a sus tres hijas sin el riesgo de no poder volver a entrar en España.

Trabajar y enviar dinero, llevar una vida digna y volver a casa de vez en cuando mantiene en vilo a todos los que hacen cola día y noche frente a las oficinas que tienen que expedirles el pase de la esperanza.

Una legión de abogados, decenas de organizaciones humanitarias, empleados de los servicios sociales, policiales y consulares tratan de dar salida a la documentación que se precisa para acceder a una ciudadanía ordenada en España.

En contra de lo que se pensó al inicio, no está siendo tan problemática la obtención de los antecedentes penales, que “se atascan a veces más en los consulados españoles que en los gobiernos de los distintos países”, dice el abogado extranjerista Vicente Marín, como el certificado de vulnerabilidad, uno de los tres requisitos optativos que hay que adjuntar a los documentos requeridos.

Este certificado es el culpable de las largas filas y la peregrinación de los extranjeros de oficina en oficina, ya sean municipales como de las ONG.

Quien no tiene hijos a los que cuidar o la posibilidad de demostrar un futuro contrato de trabajo tiene que recurrir a la situación de vulnerabilidad.

“Ninguno de esos tres requisitos debería haber existido, solo entorpece el proceso”, se queja Marín, fundador del portal parainmigrantes.info.

Pero el texto del decreto tuvo varios redactados para contentar a unos y a otros y finalmente se incorporó el farragoso trámite de la vulnerabilidad, que solo ha llenado de gente las oficinas municipales y saturado el quehacer de las entidades sociales.

Que las personas en situación irregular en un país que no es el suyo son vulnerables lo dan por hecho las organizaciones que trabajan con ellos, porque son víctimas fáciles de la explotación, explican, nunca ganan lo justo y la carestía de la vivienda los obliga no pocas veces a vivir en condiciones de hacinamiento.