欧浪新闻 · 2026/5/6 · Miguel Riaño

Un muerto por hantavirus en la planta 3; bingo, pingüinos y gin&vodka fizz en la planta 5: así navegó el MV Hondius mientras avanzaba el brote mortal

El contagio mediático del brote que tiene en jaque a la Organización Mundial de la Salud empezó en un lugar improbable: la página 2 de la revista mensual municipal de...

Un muerto por hantavirus en la planta 3; bingo, pingüinos y gin&vodka fizz en la planta 5: así navegó el MV Hondius mientras avanzaba el brote mortal

Un muerto por hantavirus en la planta 3; bingo, pingüinos y gin&vodka fizz en la planta 5: así navegó el MV Hondius mientras avanzaba el brote mortal Mientras la expedición veía una espectacular pelea entre elefantes marinos, el 'paciente cero' reportó los primeros síntomas.

Empezó entonces una convivencia entre el virus que avanzaba en silencio y la vida festiva del barco, que no se destuvo hasta el mismísimo final Directo Hantavirus, última hora del crucero MV Hondius Así llegará a Canarias Cero contacto con la población, medidas de aislamiento y equipos de protección en el desembarco de los casos sospechosos del barco con el brote de hantavirus El contagio mediáticodel brote que tiene en jaque a la Organización Mundial de la Salud empezó en un lugar improbable: la página 2 de la revista mensual municipal de Haulerwijk, una pequeña localidad de unos 3.000 habitantes al norte de los Países Bajos.

«Cuando los pájaros emprenden el vuelo...».

Así arranca la esquela, junto a la silueta de un ave, que informa de la muerte «durante su viaje de regreso tras una gira por Sudamérica» de L.

S., holandés de 70 años, y de su mujer M.S-H., de 69.

Cuando se publica la necrológica nadie en el planeta sabe todavía que estos entusiastas de la vida animal, muy reconocidos en su pequeña comunidad, han muerto por una cepa contagiosa de hantavirus vinculada al MV Hondius.

El hombre se había encontrado mal el 6 de abril, ya en el crucero, que había partido desde Ushuaia (Argentina) unos días antes con destino Cabo Verde, pasando por el camino por los lugares más remotos del mundo.

Debió dirigirse a la planta 3 del barco, la más humilde de una travesía de decenas de miles de euros.

Allí se mezclan los camarotes más simples con la enfermería y la cabina del doctor.

Es la zona cero.

El paciente refiere fiebre, diarrea y dolor de cabeza mientras sus compañeros se someten a estrictos controles de bioseguridad.

No por el hantavirus, sino porque es el protocolo habitual para desembarcar en las Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur, donde se encuentran fondeados en ese momento.