欧浪新闻 · 2026/6/29 · Agencias

Venezuela: la solidaridad ciudadana frente a la lenta y obstructiva maquinaria estatal

Las redes sociales van llenas de un clamor: la demanda de ayuda del Estado para rescatar a las víctimas

Venezuela: la solidaridad ciudadana frente a la lenta y obstructiva maquinaria estatal

Venezuela: la solidaridad ciudadana frente a la lenta y obstructiva maquinaria estatal Doble seísmo en el Caribe Las redes sociales van llenas de un clamor: la demanda de ayuda del Estado para rescatar a las víctimas Terremoto en Venezuela, en directo El doblete sísmico que el pasado miércoles 24 de junio sacudió la región central de Venezuela ha dejado al descubierto una fractura profunda entre el ímpetu de la solidaridad ciudadana y la lenta, a menudo obstructiva, maquinaria de la asistencia estatal.

Los testimonios de allegados de las víctimas de los desplomes de edificios, especialmente en el estado de Vargas, circulan por redes sociales casi con un clamor unificado: la demanda de ayuda del Estado para rescatar a las víctimas.

Y mientras las primeras 72 horas posteriores al terremoto exigían una movilización quirúrgica y veloz, los protocolos gubernamentales y la burocracia centralizada dio una sensación de paralización de los organismos del Estado y ni siquiera se vio a las Fuerzas Armadas contribuir con la retirada de escombros.

Sin agua ni otros servicios, algunas zonas de La Guaira se enfrentan a una crisis de salud pública Transcurridas ya más de 100 horas desde que ocurrió el terremoto, las posibilidades de recuperar víctimas con vida son muy bajas, en buena medida porque en los epicentros de la destrucción, la respuesta del Estado fue lenta, ineficaz y, a veces, inexistente.

En el Edificio Caribe Mar Suites, una de las tantas estructuras colapsadas en la parroquia Caraballeda del estado de La Guaira, las autoridades aparecieron cuando había poco qué hacer.

Según los vecinos, solo dos días después del desplome completo del edificio llegó ayuda oficial.

La historia se repite en las decenas de edificaciones derruidas en todo el país.

Las personas que lograron salir con vida lo hicieron gracias a los vecinos que se unieron, sus propias manos y herramientas rudimentarias, a las labores de remoción de escombros y despeje de pequeños espacios.

Muchos voluntarios se sumaron de forma espontánea a tratar de remover toneladas de cemento mientras clamaban por la llegada de rescatistas y de equipo especializado.

Las brigadas que vinieron de El Salvador, México y Estados Unidos, entre otros países, eran recibidos como héroes, pero al menos durante las horas críticas esa dinámica vecinal ha sido el verdadero motor de los rescates.

Tras más de 100 horas desde el terremoto, las posibilidades de hallar supervivientes son muy bajas La falta de agilidad en la respuesta es el síntoma de un debilitamiento institucional crónico.

Antonio Rivero, quien también estuvo al frente de Protección Civil, señala que los efectos del doblete sísmico pudieron mitigarse si se hubiesen reducido de forma sistemática las vulnerabilidades estructurales del país.